Sana nace de raíces profundas y del camino recorrido junto a las plantas y la medicina ancestral. Somos un espacio de encuentro donde arte, ritual y sanación se entrelazan para acompañar procesos de transformación.
Nuestro propósito es simple: recordar la fuerza de nuestras raíces y abrir caminos de bienestar en comunidad.
Nos reunimos y creamos SANA para recordar, honrar, caminar, y sanarnos juntos, compartiendo la medicina y corazón que nos habita.
Nos movemos con un solo vinculo el amor, el cual es el curandero mas grande en presencia física espiritual, por ser la única razón pura de existir, fuimos creados desde ese principio y la jungla humana nos hace olvidar, perdiéndonos en los vacíos inexistentes buscando una vida perpetua éxito continuo, dones, cuando todo eso ya lo tenemos pero olvidamos cultivar.
Es para lo que nosotras nacemos para recordar recuperar el brote que siempre vivió, vive y vivirá en ti.
La esencia elige quien sostiene ceremonias. Desde nuestra cosmovisión heredada sabemos que existen protocolos, permisos y licencias que deben ser honrados para acceder a los espacios sagrados. Honramos y respetamos la tierra que caminamos, cuidándola como a nuestro propio cuerpo.
Hemos aprendido y recordado quienes somos desde la niñez o desde otras vidas, las montañas y selva dándonos sus aguas nos enseñan, se aprende en comunidad y en común unidad. Se aprende caminando toda la noche hasta ver amanecer en la montaña, escuchando en el viento los mensajes guardados en el tiempo del Taki Onqoy.
Ser curandera, ser curandero, es recordar dones puestos a prueba en muchas vidas para servir a la luz. Es crecer y florecer en aguas heladas o termales, en la nieve y la lluvia, en el barro y la hierba fértil de la Pachamama. Es abrir los ojos a las estrellas y descubrir el infinito misterio de Pachacamac.
Sanar con amor, desde el amor. Nada se juzga, los abuelos y la divinidad no hablan de culpas ni castigos, estamos acá para perdonar y sacar enojos, sacar rencor y sabernos mirar sin filtros, pues cada herida propia y cada herida causada se convierten en aprendizaje, y desde allí se puede sanar siempre con amor.
Te invitamos a caminar con nosotras en los retiros, a dejarte acompañar en los procesos de sanación.
Aquí estamos para: sanarnos
El equipo

Jennifer
Mi sentido de vida ha sido siempre ayudar a las personas en procesos de sanación emocional y espiritual, acompañándolas a reconocer su propio poder, transformar sus miedos y reencontrarse con su luz interior.
Mi misión es crear un espacio amoroso y seguro donde cada ser pueda escuchar su alma, honrar su historia y avanzar hacia una vida más consciente, plena y en equilibrio.

Marlene Qhana Yuma
Nací en Bolivia y mi camino se teje entre el arte y la medicina ancestral. Soy artista formada en arte terapia, educadora, curandera y aprendiz de la sabiduría andino-amazónica. Acompaño procesos de sanación con respeto y humildad, honrando la memoria de mis ancestros y compartiendo medicina que integra lo personal, lo colectivo y lo espiritual.
