Cada ceremonia, cada retiro, cada encuentro deja huellas que no siempre se pueden nombrar con palabras. Sin embargo, algunas personas que han caminado con Sana han querido compartir lo que vivieron, lo que se abrió en sus corazones, lo que se transformó en su interior. Sus voces son semillas que siguen germinando, recordándonos que la medicina actúa de formas misteriosas, suaves y profundas.
Aquí reunimos sus testimonios, como espejos que reflejan distintas formas de sanar. Son vivencias auténticas, nacidas del silencio, del llanto, del gozo y del reencuentro con lo sagrado. Que sus palabras te acompañen, te inspiren y, tal vez, te inviten a dar tu propio paso hacia dentro
«Hola, soy Augusta, danesa viviendo en Bélgica. Ayudé en las ceremonias a Marlene. Ella tiene una belleza única por valorar las conexiones con las raíces. Conectamos el corazón con el cielo. Su alegría y sus colores, pudimos conectar corazones humanos. Fue poderoso para mí. Me sentí segura. Ella es al mismo tiempo guardián de la energía y humilde ante los sucesos. No sentí presión ni juicio. Me siento agradecida.»